Desarrollo histórico de la administración de operaciones

Anteriormente hemos estado repasando la importancia de definir y ejecutar una estrategia operativa acorde a nuestro negocio. Pero, ¿desde dónde viene el concepto de la administración de las operaciones? ¿Cuándo se dio inicio a lo que hoy llamamos gestión operativa? ¿Cómo nace la necesidad de definir una estrategia?

En esta oportunidad, vamos a realizar un repaso histórico del desarrollo de la administración de operaciones. El objetivo será entender desde dónde venimos y hacia dónde vamos.

Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, estás en lo cierto

Henry Ford

El inicio de la industrialización y administración de operaciones

En el periodo que conocemos como edad media muchas civilizaciones crecieron y se extendieron con los inicios de la escritura. El progreso de los imperios y su apogeo llegó a través de la innovación en el campo de la agricultura, la logística y el comercio.

¿Querés aplicar mejora continua en tu organización?
Descarga ahora la plantilla A3 PDCA Atlas y aplicá la metodología

No obstante esto y del progreso en el rubro de las artesanías, los primeros indicios de industrialización se remontan a la antigua China del emperador Qin (260aC-210aC). Allí se desarrolló un proceso de fabricación de ballestas de militares donde el producto estaba compuesto por piezas intercambiables de bronce.

Es muy interesante remarcar que ya en esa época se tenía presente el concepto de estandarización en todos los ámbitos, no solo en este caso de materiales bélicos sino también en la unificación de la escritura, el sistema de pesaje y las medidas en todas sus dimensiones.

El trabajo al estándar y la mejora continua son dos caras de la misma moneda

Kiichiro Toyoda

Los logros de la edad media

administración de operaciones propiamente dicha no llegó hasta el siglo VIII en Venecia, el imperio mercantil más próspero del Mediterráneo de la edad media que logró su esplendor gracias a las tecnologías introducidas dentro de sus flotas navieras.

Si bien el surgimiento del Arsenal se remonta al año 1320 (lugar que empleaba cerca de 16000 personas para ensamblaje y mantenimiento) no fue hasta esta época que se desarrolló un sistema de construcción innovador que mantenía un rito de fabricación de un barco por día. Este hecho pudo ser logrado al aplicar uno de los primeros principios de lean, que consistía en construir la base del barco sobre la cual luego se ensamblaba el resto de la nave.

Entre el siglo XIV y los inicios del XIX solo transcurrieron algunos casos puntuales de industrialización. Puntualmente en la industria militar. Un ejemplo puede ser el diseño de piezas intercambiables para determinadas armas.

Otro ejemplo, el desarrollo de procesos estandarizados para la fabricación de velas de navíos. El caso más destacable en este periodo lo llevó adelante Oliver Evans en el siglo XVIII. Evans pudo construir un molino automático en todo su proceso de transformación del grano a la harina.

Inicio de la visión contemporánea

En el año 1776, vísperas de la revolución industrial, Adam Smith exponía la necesidad de la especialización. Éste era expuesto como principio general para lograr el aumento de la productividad.

Luego a fines del siglo XIX los estudios sobre métodos y tiempos desarrollados por Taylor dieron lugar al surgimiento formal. En consecuencia surge la administración científica cuya filosofía se basaba en:

1- Las leyes científicas gobiernan cuanto puede producir un trabajador por día.
2- Es función de la gerencia descubrir y utilizar estas leyes en la operación de sistemas productivos.
3- Es función del trabajador cumplir los deseos de la gerencia sin cuestionarlos.

La filosofía de Taylor no fue recibida con entusiasmo por todos sus contemporáneos. Un claro ejemplo que refleja esto es la película “tiempos modernos” de Charles Chaplin. Algunos sindicatos sentían recelos o temor frente a la administración científica.

Otros contemporáneos como Frank y Lilian Gilbreth y Henry Gantt no basaron sus estudios en la toma de tiempo. Ellos centraron su investigación en la eliminación de los movimientos innecesarios,. Esta luego resultó ser piedra angular del análisis y la mejora de procesos.

Las primeras lineas de montajes continuas

Ya en esta época, Henry Ford y su equipo de trabajo iniciaban la construcción de la primera línea de montaje. La misma funcionaba en régimen continuo. La novedad acá fue que todas las piezas y módulos llegaban a las manos de los operarios.

Antes de que se introdujera la línea de ensamble en agosto de 1913, cada chasis de auto era ensamblado por un obrero en aproximadamente doce horas y media. Ocho meses después el tiempo de mano de obra promedio por unidad era de 93 minutos. Esto se logró con la línea donde cada obrero realizaba una pequeña unidad de trabajo mientras el chasis se movía.

Este avance tecnológico, en conjunción con los conceptos de administración científica y administración de operaciones, representa la aplicación clásica de la especialización del trabajo y sigue utilizándose en la actualidad.

Los inicios en oriente

Mientras las innovaciones de Ford llegaban a su apogeo en Estados unidos, en Japón un tal Sakichi Toyoda se inspira en los legendarios karakuri. Estos son robots de principios de siglo, de alta complejidad mecánica que movían marionetas. Como resultado funda su propia empresa dedicada a la construcción de máquinas para el sector textil.

Luego de su primer viaje a Norteamérica quedó sorprendido. Lo abrumaba la gran cantidad de automóviles que había en la calle y sus avances tecnológicos. Tanto fue el imapacto que al volver a Japón vendió su compañía y fundó Toyota junto a su hijo Sakichi.

Los primeros años de Toyota fueron muy difícil debido a la crisis de la posguerra. Muchas de sus instalaciones quedaron destruidas por los bombarderos o estaban tomadas por las milicias.

La reinvención de Toyota

Aun así y luego de una fuerte restructuración de la compañía, se lanzó un nuevo proyecto de modernización de las instalaciones. También se decidió adquirir know how de los procesos de fabricación automotriz.

Para esto Toyota conformó un grupo de especialistas. Este era liderado por Taichi Ohno, quien atravesó un proceso de capacitación y aprendizaje en las instalaciones de Ford. Luego se desarrollaron un conjunto de innovaciones que repercutieron globalmente.

Es en este momento donde se dan cuenta que Ford funcionaba en Norteamérica debido a que el mercado era lo suficientemente grande como para absorber una gran cantidad de coches del mismo modelo. En cambio el mercado japonés era tan reducido que para poder ser competitivo, una compañía debería poder ofrecer varios modelos de un producto. Con lo cual, la flexibilidad tomó un rol clave en este nuevo modelo que luego sería bautizado como el sistema de producción Toyota (TPS).

administración de operaciones

Los aportes de Deming y Juran

Ya transitando 1970 y luego de haberse afianzado este modelo productivo, Toyota comenzó a incorporar nuevas técnicas inducidas por E. Deming y J. Juran en el campo de la gestión de la calidad. No fue hasta 1980 que las herramientas de mejoras de la calidad combinadas con las de la mejora continua pasaron a ser mundialmente indiscutibles. Desde allí, muchas otras empresa de diversos rubros comenzaron a copiar el modelo y lanzar sus propios programas (uno de los más conocidos es el proyecto “Six Sigma” de la empresa Motorola).

El nacimiento del concepto Lean en la administración de operaciones

Ya finalizando la década de los 80, en las oficinas del Instituto tecnológico de Massachusetts, los ingenieros james Womack y John Krafcik buscaban una manera de desvincular a la filosofía de la mejora continua del sector automovilístico, con el objetivo de abrir el camino de inclusión de otros rubros industriales a la aplicación de esta metodología. Como consecuencia de esto decidieron re bautizaron al modelo Toyota como “Lean management”.

administración de operaciones

En concepto Lean en la actualidad

Ya hoy en día, la filosofía Lean se hace presente en todos los sectores y se expandió magníficamente llegando a procesos de gestión de la información, servicios y desarrollos de nuevos productos.

Todo este desarrollo histórico no solo nos ilustra cómo ha ido evolucionando la filosofía de la mejora continua, sino que además nos deja cada vez más en claro en función de los hechos su implementación es el único camino para que una organización sobreviva a las constantes mutaciones del contexto, los mercados y las innovaciones tecnológicas.

 

Escrito por:
Federico Cristofani
Consultor en Operaciones y Procesos